CAPÍTULO 3
NAVIDAD EN LA MANSIÓN PELLEGRINI
Estefan estaba encantado de que su padre le dejase ir a vivir con su madre y sus hermanos. Estaba deseando que llegase el día pero mientras tanto tenia que seguir haciendo su vida como de costumbre.
Una mañana, se levantó con ganas de montar el árbol de navidad. Le preguntó a la mayordomo que si le podía ayudar a montar el árbol, está le dijo que si. Entre los dos montaron el árbol. Estefan cuando termino de montarlo llamo a su padre para que le ayudase a decorarlo. Don Leonardo bajo enseguida. Lo decoraron entre los dos, como cuando Estefan era pequeño.
Estaban muy orgullosos de como había quedado decorado el árbol. Mientras estuvieron decorándolo tuvieron oportunidad de hablar.
Don Leonardo entendió mejor el motivo por el cual su hijo quería irse con su madre. Sabía que le había arrebatado el derecho de criarse con su madre simplemente por venganza, una venganza que no tenía que haber metido a ninguno de sus hijos por medio. Y si ahora podía arreglar un poco la situación pues lo haría, y lo primero que pensó es en invitar a todos sus hijos a la comida de Navidad.
Esa misma tarde Don Leonardo tuvo una muy buena visita, Antonella le había ido a ver para desearle una Feliz Navidad. Pasaron directamente al dormitorio donde celebraron una fiesta privada.
Se les acabo la fiesta cuando entro, sin llamar, Estefan. Enseguida pararon y Don Leonardo quiso ir hablar con su hijo pero este se marchó corriendo; Antonella le dijo cariñosamente a Don Leonardo que no se preocupara por el chico, que estaría bien, que seguro que no es la primera vez que ve a dos personas teniendo sexo. Don Leonardo se volvió a la cama pero esta vez para hacer la siesta acurrucado con Antonella.
El día e Navidad llego.
Estefan estaba muy emocionado de tener a su hermano y a su hermana en su casa celebrando la Navidad como cuando eran pequeños; aunque echaba en falta a su madre.
Ese día comieron pavo asado, rosbif y pastelitos de fresa que le encantan a Mariella. Todo ello cocinado por el mismísimo Don Leonardo.
Después de comer, estuvieron cantando villancicos junto al árbol.
¡Que bien se lo pasaron!
Cuando Piero y Mariella se habían ido, Don Leonardo le dijo a Estefan que en el árbol había un regalo para el. Estefan se sorprendió porque pensaba que ya había abierto todos los regalos junto con sus hermanos. Cuando lo abrió vio un billete de avión para San Sequoia, este sorprendido se quedo sin palabras. Don Leonardo al ver la reacción de su hijo que no decía nada empezó a decirle que como pronto sería el cumpleaños de su hermana Mariella había pensado que que mejor regalo que ese mismo día se fuera a vivir con ella y su madre.


























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