04 octubre 2024

CAPITULO 12: VIERNES DE FIESTA



CAPÍTULO 12


VIERNES DE FIESTA  


 Por fin llego el viernes;

 Mientras Alessandra estaba en el instituto, su padre se dedicaba a cuidar las plantas del invernadero y su madre a preparar arreglos florales. Los dos tenían el día libre y por eso podían dedicar el día a lo que más les gustaba hacer.



 Una vez que terminaron de hacer sus quehaceres se pusieron cariñosos y también juguetones.



 Estaban tan absortos en sus asuntos que no se enteraron de que Alessandra había vuelto del instituto.

 Menos mal que ella deicidio ir directamente a su dormitorio para hacer los deberes.



 Cuando terminó comenzó a prepararse para salir con Piero ya que era viernes y podían disfrutar un poco los dos juntos.



 Una vez arreglada fue donde estaban sus padres para informarles de que iba a salir con Piero.



Después se fue a llamar por teléfono a Piero. Y el enseguida se presentó en su casa para irse juntos a la discoteca.




    

  



 Llegaron enseguida a la discoteca, ya que les llevaba el chofer del padre de Piero.




 Estando dentro fueron directos a la pista de baila. Allí dieron rienda suelta a la imaginación. Sin decirse ni una sola palabra se abrazaron y bailaron lentamente.






 Como estaban empezando a estar un poco calientes:

 -¿Te apetece subir a un reservado? -le pregunto Piero.

 -No se...-le contesto Alessandra.

 -Por favor, vente conmigo.-Le suplico Piero.

 -Bueno, pero ¿Qué vamos hacer allí?-quiso saber Alessandra.

 -Ya lo veras. -Dijo misterioso Piero.

 Y los dos de la mano fueron al reservado. Se sentaron, se acurrucaron y se pusieron a besar.




Piero quería llegar más allá.




 -¿Te gustaría hacer algo más?-preguntó Piero.

 -Estoy muy excitada pero todavía no estoy preparada ello, además  no creo que sea el lugar idóneo para hacerlo.-le dijo Alessandra entre jadeos.

 -Entonces que propones.-quiso saber Piero.

 -Pues parar.-Dijo jadeante Alessandra.

 -En serio, ¿quieres que paremos?.

 -Si, por favor. 

 - Bueno, si es lo que realmente quieres. -Le dijo Piero mirándola a los ojos.

La dio un beso profundo y sensual y se separaron.




 Alessandra se sentó en el sillón y le pidió que la llevase para casa ya que eran las cinco de la mañana.




Piero no tuvo ningún inconveniente en llevarla y acompañarla hasta la puerta de su casa.

 Allí como era costumbre se dieron un beso despedida.



 Cuando Alexandra entro por la puerta vio a su madre sentada en el salón viendo la televisión.




 Antonella al ver a su hija se levantó y fue hacia donde estaba ella.

 -Señorita, se puede saber ¿por qué llegas tan tarde?. -la pregunto Antonella.

-¡Mamá! no te esperaba que estuvieras despierta. -Dijo Alessandra con voz asustada.

 -Me quieres contestar.-insistió su madre.

 -Pues estuve en una discoteca.-dijo por fin Alessandra.

 -Ah! en un discoteca. ¿Todo este tiempo? -volvió a preguntar Antonella.

 -Pues si, todo este tiempo.-dijo Alessandra.

  -Y además de estar en la discoteca, ¿Qué más has hecho jovencita?.-quiso saber Antonella.

 -¿Cómo qué que más he hecho? -pregunto Alessandra sorprendida.

 -Quiero saber si has hecho algo que luego te puedas arrepentir. -dijo su madre.

 -¡Ay mamá!, no, no he hecho nada de lo que me pueda arrepentir. Si quieres saber si sigo siendo virgen ¿por qué no me lo preguntas directamente? -La dijo Alessandra levantando un poco la voz a su madre.



 -Mi niña, no hace falta que te pongas así, yo solo quiero saber..

 -Ya, la interrumpió Alessandra.-Lo que no quieres es que me acueste con Piero y se lo que me vas a decir, que soy demasiado joven. Pues que yo sepa tengo 17 años y dentro de unos meses cumplire 18 asi que ya no soy tan pequeña .¿Te has enterado bien mamá? -Dijo levantando aun más la voz a su madre.

 -Esta bien me queda claro. Ahora sino te parece mal que te lo diga vete asearte un poco y acuéstate que seguro que estas cansada.

Y dicho esto último Alessandra abrazo a su madre.


 Y como una niña buena obedeció su madre.

 Se dio un baño de infusión.



Y se fue a la cama, pero antes de quedarse dormida jugueteo un poco.








 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

CAPÍTULO 5. EL PESO DE LA VERDAD

CAPÍTULO 5 EL PESO DE LA VERDAD La tarde en San Sequoia comenzó tranquila, pero la paz interior de Piero estaba a punto de romperse. Estaba ...